Un día en la cima de méxico

Cerrar el año desde lo más alto de México no fue una casualidad, fue una decisión.

Junto con Pablo, emprendimos la subida al Pico de Orizaba, también conocido como Citlaltépetl, una montaña que impone respeto incluso antes de empezar a caminar.

La misión comenzó un jueves al mediodía, saliendo desde Puebla rumbo al Refugio Piedra Grande, la base de la ruta. Dos horas de trayecto para empezar a desconectarnos del ruido y concentrarnos en lo que venía.

Dormimos poco. Muy poco.

A las 12:00 am del viernes, con el frío calando y la cabeza aún pesada, iniciamos la caminata. Pasamos por Los Nidos, atravesamos El Laberinto y, alrededor de las 4:00 am, llegamos a la base del glaciar.

Ahí el juego cambia.

Crampones puestos, concentración absoluta y casi mil metros de ascenso sobre hielo por delante. Cada paso cuenta. Cada respiración pesa más.

A las 6:00 am, alcanzamos la cumbre.

El sol comenzaba a salir y el mundo se abría frente a nosotros. Fue uno de esos momentos que no se olvidan: silencio, cansancio, emoción y la certeza de haber llegado enteros después de menos de 7 horas de ascenso. Un gran tiempo, pero sobre todo, una gran experiencia.

El descenso no se queda atrás.

Cinco horas más donde pies y rodillas van al límite, hasta regresar al campamento base y cerrar una aventura que resume perfectamente lo que creemos en Monkeylion: esfuerzo, naturaleza, amistad y comunidad.

Así cerramos el año.

Y así arrancamos lo que viene.

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